Prepara tu mascota para el verano

Con la llegada del buen tiempo,  debemos preparar a nuestras mascotas y conocer los procesos que pueden producirse en esta época del año, para prevenir contagio de enfermedades y para reconocer los síntomas que deben alarmarnos.

PARÁSITOS EXTERNOS: Es muy importante que nuestra mascota lleve algún producto antiparasitario externo. Hay numerosas marcas en el mercado, pudiendo llevar un solo producto ó combinación de varios.  Puedes adquirirlos en tu tienda habitual, y desde luego en La Caseta… Debemos estar seguros de que el antiparasitario proteja frente al mosquito de la Leishmaniosis (enfermedad endémica en el centro de la península), frente a garrapatas y frente a pulgas.  No es sólo que sea desagradable encontrar este tipo de parásitos en nuestro perro, sino que son transmisores de diversas enfermedades infecciosas, algunas de ellas potencialmente mortales.

Según la zona en la que viva el animal,  deberá llevar una protección normal o bien una protección extra, combinando 2 productos que se complementen. Pregunte a su veterinario la mejor opción para su mascota.

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El verano es una época en la que hay que ser precavido con nuestras mascotas

REACCIONES ALERGICAS POR CONTACTO CON LA “PROCESIONARIA DEL PINO”: Esta oruga, presente en zonas arboladas con pinos, lleva en su superficie unos pelillos urticantes, que en contacto con la piel, ojos o la lengua de nuestras mascotas producen reacciones alérgicas muy agudas y severas. Podemos reconocer los síntomas por un aumento exagerado del tamaño de la lengua, la cual puede tornarse de un color azulado-morado en pocas horas,  salivación excesiva incluso con presencia de sangre y  angioedema (inflamación de la piel de toda la cara).  Si notamos alguno de estos síntomas, deberemos proporcionarle atención veterinaria muy urgente, puesto que si dejamos que el proceso avance unas pocas horas sin tratamiento, el animal puede perder una parte de la lengua por necrosis de la misma, o bien sufrir edema de glotis con riesgo de asfixia.

GOLPES DE CALOR: Los perros especialmente, no tienen capacidad de sudar a través de la piel, como los humanos. Ellos intercambian calor del cuerpo por frío del ambiente a través del jadeo, intercambio que tiene lugar en los pulmones. Es muy peligroso dejar a nuestra mascota dentro del coche en verano, aunque éste esté a la sombra y con la ventanilla algo bajada, puesto que dentro del vehículo se alcanzan temperaturas muy elevadas, y el perro al intentar jadear para bajar su temperatura corporal, lo único que conseguirá es elevarla aún más, produciéndose el temido “golpe de calor”. El golpe de calor es un proceso muy rápido, puede ocurrir en unos pocos minutos, y tiene consecuencias potencialmente mortales para nuestro animal,  debido a un fallo multisistémico.  Debemos tener en cuenta además que hay razas especialmente sensibles a sufrir un golpe de calor, por la conformación que tienen sus vías aéreas, como los bulldog inglés, francés y boxers.

ESPIGAS: Quizá sea ésta una de las consultas más frecuentes durante el verano en la clínica veterinaria. Las espigas secas se enganchan en el pelo del animal, penetran en la piel y van avanzando formando trayectos fistulosos. Los síntomas son variables dependiendo de donde se alojen:  sacudida excesiva de la cabeza o ladeo de la misma cuando se alojan en los conductos auditivos, úlceras corneales cuando se alojan bajo los párpados, estornudos muy exagerados incluso con presencia de sangre si se alojan en los senos nasales, inflamación interdigital de los dedos,  formación de abscesos en el área genital…   Si notamos alguno de estos síntomas, coincidiendo con una salida a una zona de vegetación seca, deberemos buscar atención veterinaria.

PICADURAS: Nuestras mascotas también están expuestas a picaduras de arañas,  hormigas, abejas… o en casos más severos a mordeduras de serpiente.  Suele manifestarse como una zona entumecida, inflamada, dolorosa, y en el caso de las serpientes además con coloración morada y excesiva inflamación.

Las picaduras de serpientes son potencialmente mortales, y merecen un tratamiento específico. El resto suelen responder muy bien a la administración de un corticoide de acción rápida.

Por último, recomendar sólo en caso de que vayamos a viajar con nuestro perro a la costa mediterranea, andaluza, Baleares o Canarias, pasar antes por nuestro veterinario para que pueda protegerle frente a la Filariosis, parásito más abundante en éstas zonas.

¡Con estos consejos, seguro que podemos disfrutar con nuestros perros de un estupendo verano!

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